Organización haitiana alerta sobre la persistencia de la trata de personas en Haití, con niños explotados y actividad en zonas fronterizas.
La trata y el tráfico ilícito de personas continúan representando un grave problema en Haití, afectando especialmente a niños y poblaciones vulnerables, según advirtió el Grupo de Apoyo a los Repatriados y Refugiados (GARR).
La organización señaló que este fenómeno adopta diversas formas y se ha mantenido activo en los últimos años, pese a los llamados de alerta de la sociedad civil.
Niños entre las principales víctimas
De acuerdo con el GARR, muchos niños haitianos siguen siendo explotados como sirvientes domésticos, mientras otros son reclutados por grupos armados que operan en distintas zonas del país.
Estas prácticas, indicó la entidad, vulneran gravemente los derechos de la niñez y profundizan la crisis social que atraviesa Haití.
Actividad en zonas fronterizas
El comunicado, citado por el diario Le National, también denunció que la trata de personas permanece activa en varios puntos de la frontera entre Haití y la República Dominicana.
Según la organización, estas áreas son utilizadas para salidas ilegales basadas en engaños, promesas falsas y fraude, lo que incrementa el riesgo para quienes intentan migrar.
Llamado a reforzar la sensibilización
El GARR insistió en la necesidad de multiplicar las campañas de sensibilización dirigidas a la población haitiana.
A su juicio, una mayor información permitiría a las personas identificar los riesgos y reducir la exposición a redes de trata y tráfico ilícito.
Exigen acciones concretas
La entidad llamó a las autoridades y a la comunidad internacional a implementar medidas firmes para erradicar todas las formas de explotación.
Entre ellas, mencionó el reclutamiento de niños por pandillas, el trabajo doméstico forzado y la migración irregular promovida mediante engaños.
Mejorar las condiciones de vida
Finalmente, el GARR subrayó que combatir la trata de personas también pasa por mejorar las condiciones de vida de la población.
Garantizar seguridad, dignidad y oportunidades básicas es, según la organización, un paso esencial para evitar que más ciudadanos caigan víctimas de este flagelo.
Fuente: Prensa Latina

